A través de este texto no pretendo hacerme experta en viajes ni mucho menos otorgar un adjetivo calificativo al Hotel en cuestión, únicamente redactaré mi experiencia en este lugar y dejaré a la imaginación y criterio de cada quien su decisión, si en su consideración se tratase, de asistir o no a la visita de este singular lugar.
La primera impresión
Viajando desde la Ciudad Blanca fueron cerca de 4 horas de emocionante camino en carretera atravesando varios poblados y conociendo algunas curiosidades en el camino, deseábamos arribar y comenzar a disfrutar de las míticas instalaciones que todos mencionaban que el lugar poseía... El Hotel Barceló, sólo era necesario mencionar el nombre para que todos mis contactos y conocidos me dijeran que mi elección para el puente vacacional del 1 de Mayo había sido más que acertada... "la comida es excelente", "las instalaciones son preciosas".... tan sólo algunas de las cosas que se oían decir.
Dicen que la primera impresión se causa en los primeros segundos y bien, quizá sea cierto. Arribamos y el lugar era tal cual, mágico y esplendoroso, gigante desde la entrada, un amplio estacionamiento, áreas verdes por doquier... fue entonces cuando bajamos las maletas y un amable joven de la entrada nos saludó por primera vez...
El primer "chasco"
El Hotel Barceló es un complejo vacacional que cuenta de varios hoteles unidos. Nuestra reservación era clara: Hotel Maya Colonial... y al arribar, una persona en la entrada, tras buscar nuestros nombres durante varios segundos en una lista en la cual debería de estar confirmado nuestro lugar, nos comenta que no estamos ubicados en dicha sección del hotel, sino que amablemente se nos hizo el favor de reacomodarnos en otra llamada el Maya Tropical...
Dicha sección del Hotel no estaba muy lejos, sin embargo, al estar llegando, desconocíamos el camino y la distancia y se nos asignó un carrito de Golf para 2 personas (y el equipaje) y enviaron al resto de mis acompañantes (siendo 5 en total) a pie hasta dicho lugar... empezando a andar, a medio camino, envían otro carro y nos alcanzan en la entrada correcta del Hotel donde "correspondíamos"... bueno, no está mal, también tiene buena pinta, quizá sea bueno después de todo...
La Bienvenida
La fila en la recepción era inmensa, casi del mismo tamaño del que el hotel se miraba... nos sentamos mientras que el titular de la reservación hacía los trámites correspondientes; después de pasados un par de minutos una amable persona pasa con varias copas y empieza a repartir cocktails de bienvenida y todos pensamos "bien! la diversión está por comenzar..."
Como siempre, estos cocktails se pelean por ver cuál está más dulce que el siguiente, sin embargo, agradecimos el gesto y seguimos esperando... la fila en la tramitología de ingreso parecía estática y sentíamos que el día se nos iba, cuando, finalmente, nos hicieron llamar...
Nos solicitan nuestras identificaciones... a todos... no únicamente al titular, cosa que nos sorprendió bastante porque nadie mencionó nada de esto y por suerte cargamos con todo... observamos a la recepcionista sacarle copias a todo, nos dieron papeles para firmar, proporcionar correo electrónico y demás, sin embargo, al querer confirmar el motivo por el cual nos habían reasignado de sección, nos hicieron esperar...
En dicha espera notamos que no éramos los únicos, otra familia, también latina, tenía la misma situación, y es cuando les comentan que ambos hoteles eran de la misma categoría y que eran cuestiones de ocupabilidad... todo estaba bien hasta que nos lo explicaron entonces a nosotros y nos dicen con la siguiente expresión: "Por lo que usted pagó está obteniendo lo correspondiente" (No estuvimos de acuerdo con la expresión porque se pagó lo que se nos cobró, en ningún momento se regateó al respecto)... lo tomamos como una broma y seguimos adelante, sin embargo, si nos dejo con un mal sabor de boca dado que no nos pareció correcto que nos dijeran eso. Finalmente, nos asignaron nuestras habitaciones y, por suerte, nos tocó a todos en la misma sección del hotel, vamos... todavía no había nada arruinado, nos divertiremos! - pensamos.
Mis acompañantes y yo nos separamos dado que íbamos en dos familias y acordamos vernos de vuelta en cierto tiempo, al llegar ese momento nos enteramos de más contratiempos...
Mis acompañantes y yo nos separamos dado que íbamos en dos familias y acordamos vernos de vuelta en cierto tiempo, al llegar ese momento nos enteramos de más contratiempos...
Comienza la discriminación
Íbamos con intención de hacer reservación en alguno de los múltiples restaurantes a la carta parte de las instalaciones del Hotel Barceló All Inclusive, sin embargo, nos topamos con la novedad , sin previo aviso, claro, de que únicamente quien reservara 4 días y 3 noches tenía acceso a este beneficio... y aquí empezó nuestro desencanto.
Tratamos de hacer lo máximo que podíamos con las precarias condiciones que empezábamos a notar que habían, sin embargo, una serie de eventos consiguieron sacarnos de quicio totalmente..
La comida
Las áreas de comedor constan con una amplia selección de platillos, desde pizzas hasta salmón y postres varios, pasteles, panes, helados, nuggets, papas a la francesa, en fin... personalmente me sentí a gusto con la selección aunque tampoco hubiera comida tan extraordinaria (en ninguno de los buffetes, dado que al igual visitamos otros correspondientes a otras secciones de categoría superior en donde la comida era más que nada idéntica).
Sólo hacía falta una cosa... botanas, no lográbamos apreciar que hubieran snacks sino más bien comida para almorzar en el medio día en forma y fue entonces cuando pensamos "Quizá en la piscina..."
Las albercas
No puedo decir nada negativo en relación a las albercas: maravillosas, amplias, de altura suficiente para nadar pero no tanto como para poderse ahogar (aún sino sabes nadar)... con barra de bebidas acuática y varias piscinas cerca del mar para poder disfrutar de la brisa marina mientras disfrutas de tu refresco.... Pero, ¿dónde está la comida?
Era fácil notar que había escasez total, rotunda y absoluta de bocadillos, las barras no cuentan con ningún tipo de snack, sin embargo, a un costado de la alberca principal se encuentra un restaurante bufete... se nos hizo fácil ir y coger papas a la francesa y sacarlas en un plato para comerlo en la alberca, como se hace en todos los hoteles de este estilo, cuidando debidamente la higiene de las instalaciones por supuesto, y, todo iba excelente hasta que, tras ir por un segundo plato de lo mismo, un mesero del restaurante sale como una bala tras de mi familia y le dice de modo prepotente que devuelva el plato, que eso no se hace, que las reglas, que esto, que lo otro... pese a que las reglas nos parecieron absurdas lo que en realidad enfadó fue el tono y la actitud de este servidor que lejos de querer agradar para llevar una propina, se vio bastante déspota y aburrido de su empleo, pero eso sí, miramos a nuestro alrededor y había mucho turismo americano con sus platos con comida en las periferias de la alberca... ¿Discriminación acaso? Juzgue Ud. mismo.
Corrimos con el mismo trato con otros meseros, barman, etc. por desgracia, es notable su preferencia por el turismo internacional.
Los bares y teatros
Los bares y teatros son amplios y cómodos, pero seguimos contando con exceso de bebidas alcohólicas y una falta evidente de gusto por colocar bocadillos. Lastima porque aquí degústanos de eventos muy agradable como imitaciones de grandes divas y la proyección del boxeo.
Conclusión
No todo lo vivido fue malo, en realidad, viendo la situación positiva, puedo aseverar que fue un magnífico fin de semana y que no me quería retirar, sin embargo, las oportunidades de mejora del Hotel Barceló son amplias. Ojalá este escrito con mi humilde opinión le llegue a personas que estén buscando más información de este lugar, ya que cuando quise ver fotografías e información del sitio me fue imposible encontrar mucho al respecto; de igual manera espero que en algún momento esto le llegue a alguna persona que trabaje en dicho lugar para que transmita nuestro pensar y que valore más a su turismo nacional, el único que siempre le será fiel, si así saben ganarse dicha lealtad.
Si en algún momento has tenido la oportunidad de visitar el Hotel Barceló, comparte conmigo tus experiencias para que el artículo se haga más enriquecedor. Estoy segura que, pese uno que otro detalle, tu estancia habrá sido muy gratificante y querrás compartirlo con los demás.
Sin más, me despido. Sean felices.












